Tablero o interruptor en falla
Un interruptor que dispara y ya no engancha, un tablero que huele a quemado o una barra con daño visible. Se aísla el circuito afectado antes de intentar cualquier reposición.
Tablero en falla, subestación disparada o una zona sin energía. Llegamos a diagnosticar sin información previa, aislamos el punto de falla y devolvemos operación por etapas en Cuernavaca, CIVAC, Temixco y Emiliano Zapata.
Solicita tu Presupuesto Respuesta en minutos por WhatsApp · llegada de una a tres horasSon dos tiempos distintos y conviene no confundirlos: respuesta en minutos por WhatsApp y llegada de una a tres horas. Así atendemos emergencias eléctricas 24/7 en Cuernavaca, CIVAC, Temixco y Emiliano Zapata.
Llegamos a diagnosticar sin información previa: medimos, aislamos la falla y devolvemos operación por etapas, con un técnico de 15 años en el sector. La disponibilidad fuera de horario aplica bajo contrato.
Desde el primer mensaje te decimos qué no tocar mientras llegamos y qué tener listo. Cierras con reporte de causa y evidencia de lo que se intervino.
Qué atendemos
Cambia el equipo, no el método: se acota primero hasta dónde llega la energía y después se busca la causa. Nunca al revés.
Un interruptor que dispara y ya no engancha, un tablero que huele a quemado o una barra con daño visible. Se aísla el circuito afectado antes de intentar cualquier reposición.
La protección de media tensión operó y la planta quedó sin energía. Se revisa por qué operó antes de reponer, porque volver a energizar a ciegas es lo que convierte una falla en un daño mayor.
Un área de la nave, una línea de producción o un piso completo sin servicio, con el resto operando. Se acota el tramo midiendo, no abriendo todo.
Si la protección que operó es de media tensión, el trabajo entra al terreno de la subestación eléctrica, con otra maniobra y otro riesgo. Se atiende igual, pero se dice.
Lo que no hacemos nunca es reponer sin saber por qué operó la protección. Ese atajo es el que termina en un transformador dañado o en una persona lastimada.
Capacidad operativa
Sin adornos: esto es lo que podemos comprometer y bajo qué condición aplica cada cosa.
Solicitar visita técnicaLo primero es lo que no hay que hacer: no insistir en subir el interruptor que disparó, no abrir tableros y no acercar personal al equipo afectado. Si disparó, hay una causa, y reintentar la agrava.
Lo segundo es acotar sin tocar: qué dejó de funcionar y qué sigue operando, a qué hora ocurrió y si algo entró o arrancó justo antes. Ese dato ahorra media hora de diagnóstico.
Y lo tercero, tener a la mano el unifilar si existe y a quien conozca la instalación. Mándanos todo eso por mensaje mientras vamos en camino.
La diferencia no es la gravedad: es si hay diagnóstico previo. Emergencia es la falla en curso, con producción detenida y sin saber todavía qué pasó. Se atiende ahora, con la información que haya.
El correctivo programado es la falla ya identificada: se sabe qué equipo es, qué refacción lleva y se interviene en una ventana acordada. Sale más barato y se hace una sola vez, bien.
Por eso muchas emergencias terminan convertidas en correctivo: llegamos, diagnosticamos, devolvemos operación de forma segura y el arreglo definitivo se programa como mantenimiento correctivo con la refacción correcta.
Esta página no vende rutinas. Vende la llamada de hoy, y la honestidad de decirte cuándo lo que necesitas es otra cosa.
Se empieza acotando el alcance de la falla: qué está sin energía y qué sigue operando. Ese mapa se hace midiendo desde el punto general hacia abajo, no abriendo gabinetes al azar.
Después se busca el punto donde se pierde la continuidad o donde el aislamiento cayó. Se mide con equipo propio que viene en la unidad, sin depender de que la planta preste herramienta.
Con el punto localizado se decide: si la falla se puede aislar y devolver operación parcial de inmediato, se hace; si exige refacción, se aísla, se deja seguro y se programa.
Todo lo medido se registra mientras ocurre. Ese registro es lo que después sostiene el reporte de causa, y es la diferencia entre una explicación y una suposición.
Del diagnóstico al cierre
El mismo orden para una plaza comercial y para una planta de CIVAC. Cambia el tamaño de la instalación.
Paso 1 de 4
Qué aportas
Qué dejó de funcionar, a qué hora, qué seguía operando y en qué municipio estás.
Qué hacemos
Clasificamos la falla, te decimos qué no tocar mientras llegamos y confirmamos hora estimada de llegada.
Qué recibes
Respuesta en minutos y las indicaciones de seguridad de inmediato.
Paso 2 de 4
Qué aportas
Acceso al sitio, permiso de trabajo si aplica y alguien que conozca la instalación.
Qué hacemos
Acotamos el alcance de la falla midiendo desde el punto general hacia abajo, sin abrir todo.
Qué recibes
El mapa de qué está afectado y qué no, en la primera media hora.
Paso 3 de 4
Qué aportas
La autorización para desconectar el circuito o la zona afectada.
Qué hacemos
Aislamos el punto de falla y devolvemos energía a lo que sí puede operar, por etapas y midiendo en cada paso.
Qué recibes
La parte sana de la instalación de vuelta en operación.
Paso 4 de 4
Qué aportas
Un responsable que reciba el reporte y decida sobre la reparación definitiva.
Qué hacemos
Documentamos causa probable, lo intervenido y lo que queda pendiente, con evidencia fotográfica y valores medidos.
Qué recibes
Reporte de causa y la cotización del arreglo definitivo si hace falta.
La respuesta es inmediata: el mensaje de WhatsApp se contesta en minutos, a cualquier hora, y en esa misma conversación empieza el triage y las indicaciones de seguridad.
La llegada es otra cosa. Normalmente entre una y tres horas, según el municipio, la hora y el tráfico de la 95D o del Boulevard Cuauhnáhuac. Te confirmamos la hora estimada en el mismo mensaje, no una promesa genérica.
La disponibilidad fuera del horario de atención aplica bajo contrato de mantenimiento. Con contrato firmado, la cobertura es 24/7, incluidos domingos y madrugadas.
Sin contrato también respondemos, pero la atención en sitio se programa dentro del horario: lunes a sábado, de 9:00 a 20:00. Lo decimos aquí para que nadie espere una cuadrilla a las tres de la mañana con una expectativa que no pactamos.
La prisa es lo que más daño hace en una emergencia. Reponer todo de golpe, con la causa sin identificar, es cómo una falla de un circuito se convierte en un tablero completo perdido.
Por eso la energía regresa por partes, empezando por lo que se comprobó sano y midiendo en cada paso. Si algo vuelve a disparar, ya se sabe exactamente dónde buscar.
Cuando el equipo dañado es el propio tablero y no admite reposición segura, lo que sigue es sustituirlo o ampliarlo, y eso se resuelve como tablero o centro de carga, con su propia cotización.
Nada se entrega energizado sin haber medido aislamiento y continuidad en el tramo intervenido. Es el mismo criterio de cualquier obra nuestra, aunque sea a las dos de la mañana.
Agenda tu visita técnica sin costo
Al terminar recibes un reporte con la causa probable, lo que se intervino, los valores medidos y evidencia fotográfica del antes y el después. No un ticket cerrado sin explicación.
Si quedó algo pendiente, va escrito con su cotización aparte: refacción por pedir, equipo por sustituir o corrección que exige una ventana de paro.
Y va también la recomendación honesta. Cuando la falla es síntoma de algo sistemático —conexiones flojas, desbalance, protecciones sin coordinar— se dice, porque volver por la misma causa no le sirve a nadie.
Ahí es donde tiene sentido pasar a una rutina con frecuencia definida, que además es lo que habilita la cobertura 24/7. Pero eso se decide después, con la planta ya operando.
¿Tienes la línea parada ahora?
Escribe qué dejó de funcionar y a qué hora. El triage empieza en ese mensaje.
No publicamos precios ni rangos, y menos en emergencias, donde el alcance se conoce hasta llegar. Estas son las variables que mueven el número:
Lo que sí hacemos siempre es decirte el alcance antes de intervenir. En cuanto el diagnóstico está hecho, sabes qué se va a tocar y qué implica, antes de autorizar.
Un contrato de rutina cambia por completo esta conversación: la emergencia entra con cobertura 24/7 y con la instalación ya inventariada, que es la mitad del tiempo de diagnóstico.
Cierre documental
Una emergencia sin reporte se repite. El valor de la visita no termina cuando vuelve la energía.
Qué falló, por qué probablemente falló y qué se hizo, con los valores medidos durante el diagnóstico y la hora de cada paso.
El estado del equipo al llegar y al cerrar, que sirve para el seguro, para la auditoría interna y para el siguiente contratista.
Lo que quedó por resolver con su cotización aparte, y si la falla es síntoma de algo sistemático que va a volver.
Atención inmediata
Si la línea está parada, escribe primero por WhatsApp: es más rápido y el triage empieza en ese mensaje. Este formulario arma el mismo mensaje con tus datos ya ordenados.
En detalles pon qué dejó de funcionar, a qué hora, qué seguía operando y si algo arrancó justo antes. Con eso llegamos sabiendo dónde empezar a medir.
Se abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito.
La cobertura fuera del horario de atención aplica bajo contrato de mantenimiento. Sin contrato respondemos igual por WhatsApp y damos las indicaciones de seguridad, pero la atención en sitio se programa de lunes a sábado, de 9:00 a 20:00.
La respuesta por WhatsApp es en minutos, a cualquier hora. La llegada a sitio normalmente toma de una a tres horas, según el municipio, la hora y el tráfico, y te confirmamos la estimación en ese mismo mensaje.
Depende de la hora, el municipio, si involucra media tensión, el tiempo de diagnóstico y las refacciones. Lo que sí hacemos siempre es decirte el alcance en cuanto está el diagnóstico, antes de intervenir.
No insistas en subir el interruptor que disparó, no abras tableros y aleja al personal del equipo afectado. Anota qué dejó de funcionar, a qué hora y si algo arrancó justo antes, y mándanoslo por mensaje.
No conviene. Si la protección operó es porque detectó algo, y reintentar repetidamente puede agravar el daño y poner en riesgo a quien lo intenta. Espera el diagnóstico antes de reponer energía.
La emergencia es la falla en curso, sin diagnóstico previo y con producción detenida. El correctivo es la falla ya identificada, que se programa en una ventana y se resuelve con la refacción correcta.
Sí, hasta 1,500 kVA y 34.5 kV. En media tensión nunca se repone sin revisar por qué operó la protección, porque volver a energizar a ciegas es lo que convierte una falla en un equipo dañado.
Llevamos equipo de medición propio y material de consumo. Las refacciones específicas dependen del equipo que falló, y si hay que conseguirlas fuera de horario se te dice de inmediato con el tiempo que implica.
Depende de lo que encontremos. Si se puede resolver en sitio, se resuelve; si exige refacción o una ventana de paro, se aísla, se devuelve operación a la parte sana y el arreglo definitivo se programa.
Sí, siempre: causa probable, lo que se intervino, los valores medidos durante el diagnóstico con la hora de cada paso, evidencia fotográfica del antes y el después, y los pendientes con su cotización aparte si quedó algo.
Con contrato de mantenimiento vigente, sí, las tres. Sin contrato, la respuesta por mensaje es igual de inmediata pero la visita se agenda dentro del horario de atención de lunes a sábado.
Sí, junto con Cuernavaca y el resto de la zona conurbada. El tiempo de llegada cambia según dónde estés y la hora, y en CIVAC depende además del protocolo de acceso que tenga la planta.
Da el primer paso
Reporta la falla ahora
Escribe qué dejó de funcionar, a qué hora y en qué municipio estás. La respuesta llega en minutos y el triage empieza en ese mismo mensaje.
Mientras tanto, no reintentes el interruptor que disparó y mantén al personal alejado del equipo afectado.